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sábado, 28 de marzo de 2020

Steampunk

Lytton Strachey cuenta, en su irónica biografía sobre la Reina Victoria, una curiosa anécdota que ocurrió en la inauguración de la Gran Exposición, el 1 de mayo de 1851. Después de que el Arzobispo de Canterbury rezara una oración, un chino, vestido con el traje típico, avanzó hacia el grupo real y tributó un homenaje a Su Majestad. La Reina supuso que se trataba de un eminente mandarín y, después, se permitió que formara parte del cortejo diplomático ya que no había ningún representante del Celeste Imperio. Mas tarde desapareció, y las malas lenguas rumorearon que se trataba de un impostor.
Crystal Palace. Daguerrotipo. 1851. Se aprecia el gran olmo en el transepto. Library of Congress.
La Gran Exposición fue una idea del Príncipe Alberto con la finalidad de mostrar al mundo el poder industrial del Imperio Británico. Fue la primera de las Exposiciones Universales que se pusieron de moda en Occidente en la segunda mitad del siglo XIX. Crearon la extraña mezcla de propaganda, muestra de los avances tecnológicos y parque temático que fascinó a las nacientes clases medias. Charlotte Brontë (citada por Richard J. Evans, La lucha por el poder: Europa 1815-1914, Crítica, 2017)) visitó la Exposición y comentó: “Su grandeza no consiste en una sola cosa, sino en la singular reunión de todas las cosas.” A su vez Karl Marx dijo que la burguesía, con orgullosa autocomplacencia, “exhibía los dioses que ella misma había creado” (Maria Christina Zopff). 

Inauguración, la reina Victoria y el príncipe Alberto. 1851
La Exposición de 1851 se produjo, además, en un momento histórico muy concreto. Casi se puede fijar en el final (culminante) de la Primera Revolución Industrial e inmediatamente antes de que hubiera nacido la Segunda. La Primera se basó, fundamentalmente, en el uso de las máquinas de vapor en todos los terrenos, desde las hilaturas de algodón hasta, sobre todo, el ferrocarril. Esta última actividad alcanzó su punto álgido (según Evans) en 1847 consumiendo el 18% de la producción total de hierro.
Crystal Palace. fue diseñado y construido por Joseph Paxton. Utilizó un diseño de módulos prefabricados que permitió su construcción en un plazo de ocho meses. 
Hubo varios avances técnicos que volvieron a cambiar el mundo. Henry Bessemer patentó, en 1856, un procedimiento para la producción de acero en gran escala y bajo coste. Krupp instaló en 1862 (en Essen) el primer alto horno Bessemer, perfeccionándolo en 1869 con la aportación de Sidney Gilchrist Thomas. El convertidor Bessemer-Thomas modificó las reglas de juego. Por otra parte, la BASF (Badische Anilin und Soda-Fabrik) fue fundada en 1865 e inició el auge de la industria química alemana. La electricidad se convirtió, de una curiosidad científica, en el motor de la industria futura. Edison abrió en 1882, en Londres, la primera central eléctrica con turbina de vapor.
Convertidor Bessemer en Pittsburgh. Dibujo de Charles Graham. Harper's weekly, 10/04/1886. Library of Congress
Como vemos, el punto de inflexión se produce en la década de 1850. No se trata solamente de avances técnicos. Gran Bretaña deja de ser el “taller del mundo”. Ya tiene competencia con Estados Unidos, Francia, Rusia y, sobre todo, Alemania. Esta competición explicará las guerras europeas en el siglo XX. En cuanto a Estados Unidos, no es casual (hay otras muchas causas) que la Guerra Civil (1861-1865) se produzca en el momento en que el sistema productivo del Sur (la Confederación) se está quedando obsoleto por los avances técnicos.
Retrato de mujer trabajando con una máquina de coser. Daguerrotipo, ca. 1853. Library of Congress.
El movimiento “Steampunk” (término nacido en 1980, en el ámbito de la ciencia-ficción) recrea, en el plano estético y literario, una visión retrofuturista que se desarrolla precisamente en este momento final de la Primera Revolución Industrial. Un mundo dominado por la máquina de vapor y en el que no ha aparecido todavía la electricidad y la química moderna. Es decir, el mundo de Julio Verne. Verne publica en la década de 1860 el “corpus” literario que le caracteriza, desde Cinco semanas en globo (1863) hasta 20.000 leguas de viaje submarino (1869). El auge del “steampunk” (a partir de finales del siglo XX) podría revelar un intento de congelación del pasado ante unos avances técnicos que producen vértigo, el anhelo de una estética sólida frente a la “modernidad líquida”.

sábado, 29 de febrero de 2020

Jorge Luis Borges, a través de George Steiner

"Atronadora, ecuestre, semidormida, la policía del Sirkar interviene con rebencazos imparciales.” (Acercamiento a Almotásim- Ficciones).
Harold Bloom en “El canon occidental” (Anagrama 2006) dedica a Jorge Luis Borges (junto a Neruda y Pessoa) uno de los capítulos. Lo considera un escritor de la que él califica como “edad caótica”. En el texto indica que la primera obra de Borges, “Pierre Menard, autor del Quijote” es “hilarante” (realmente lo es) y analiza la trama de “La muerte y la brújula”. Cuenta la anécdota (malvada) de que Borges parodia a Pablo Neruda en “El Aleph” a través del personaje del “fatuo” Carlos Argentino Daneri, “un poeta inconcebiblemente malo y un evidente imitador de Whitman”. No dice nada nuevo o interesante y, por otra parte, más que “occidental” creo que se trata del “canon de Bloom".
Jorge Luis Borges. Grete Stern, 1951
Como muchos de mi generación descubrí a Borges por la inclusión del cuento “El Aleph” en “El Retorno de los brujos” (Pauwels y Bergier), publicado en 1960 (en España en 1961). Más tarde, en 1971, pude comprar en la librería Cinc d’Oros, en Barcelona, el volumen de “El Aleph” que publicó Alianza Editorial. Desde entonces no he dejado de releerlo a lo largo de los años.
George Steiner
Mucho más atinado que el de Harold Bloom es el comentario del fallecido George Steiner (1929-2020), teórico de la literatura y afamado crítico literario del New Yorker. En un artículo, publicado en el New Yorker en 1970, de una forma más desenfadada que la de Bloom, habla del impacto que supuso el descubrimiento de Borges, sobre todo a partir de que se le concediera el Premio Formentor (junto a Samuel Beckett) en 1961. Comenta la vida y obra de Borges y hablando de su erudición dice “Un sagaz crítico francés, Roger Caillois, ha argumentado que en una época de creciente incapacidad para leer, cuando hasta los educados tienen solamente un rudimento de conocimientos clásicos o teológicos, la erudición en sí misma es un tipo de fantasía, un constructo surrealista.”

La cita de Steiner trae a colación (a través de Caillois) los comentarios que Gerard Genette hace en “Palimpsestos” (Taurus, 1962) sobre el concepto de “hipertexto” e “hipotexto”. Lo define así “Entiendo por ello toda relación que une un texto B (que llamaré hipertexto) a un texto anterior A (al que llamaré hipotexto) en el que se injerta de una manera que no es la del comentario.” Borges utiliza, entre otras, esta técnica; sus textos son literatura que relata “literaturas”. Por su lado, en sus análisis, Alfonso de Toro habla del uso que de la simulación hace Borges afirmando que “La simulación niega la diferencia entre realidad y ficción, verdadero y falso, entre origen y efecto, y elimina las relaciones causales, propagando el juego en forma radical. Este es precisamente el caso de la obra de Borges:una literatura virtual.”
Adolfo Bioy Casares, Victoria Ocampo y Jorge Luis Borges en 1940
Tenemos varios parámetros en la obra borgiana, la erudición (como instrumento) el texto con referencias para iniciados (conceptos de hipertexto e hipotexto) y el uso de la simulación sin límites (abriendo las interpretaciones). Parece una especie de “ars combinatoria” que permite múltiples soluciones al lector. Aquí creo que radica la importancia que Borges siempre concedió a sus lectores (y a los lectores en general). El lector se convierte en una especie de colaborador del propio escritor, que  perdería su esencia para integrarse en “el escritor cósmico”
Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Barcelona, 1985
Siempre he pensado que Borges, en sus cuentos, estilizaba una idea, la rodeaba de erudición y de ello surgía la fantasía. Por ejemplo, en “Acercamiento a Almotásim” habla del influjo que todos los seres humanos tienen en los otros y de cómo el más miserable y ruin de los individuos puede reflejar algo lejano de la luz del más perfecto de los seres. La peripecia del estudiante de derecho de Bombay es relatada inventando la existencia de un libro (del supuesto abogado Mir Bahadur Alí), es decir, mediante la erudición, la intertextualidad y la simulación. 
Creo que Borges, deliberadamente, quiso convertirse en una especie de “medium” de las ideas de Occidente, las invocaba y las mostraba de una forma lo suficientemente ambigua como para permitir a sus lectores que la lectura se convirtiera en una especie de juego infinito e inagotable. No es casual que el propio Borges insista tanto en “el otro Borges”. Jorge Luis Borges, el escritor, además de un individuo es un avatar de la cultura occidental .

sábado, 1 de febrero de 2020

México, tan lejos de Dios

John Philip Sousa (1854-1932), de padre nacido en Sevilla, fue el más grande compositor de marchas militares estadounidenses. También fue el director (1880-1892) más famoso de la Banda de la Infantería de Marina (Marines) estadounidense. La música del himno de los Marines, según el propio Sousa y el comandante Richard Wallach, procede de la ópera bufa de Jacques Offenbach “Genevieve de Brabant” (el dueto de los gendarmes). Sus dos primeros versos “From the Halls of Montezuma (sic) - To the shores of Tripoli” hacen referencia a la Batalla de Chapultepec (13/09/1847) y a la batalla de Derna (Cirenaica libia) que tuvo lugar en 1805. En este caso, la eufonía se antepuso a la cronología.
John P. Sousa, Charlie Chaplin y Clifford Harmon - Probablemente en New York, 20/02/1916 - Library of Congress.
La batalla de Chapultepec tiene un origen muy complejo. En la década de 1830 el Estado (recién independizado) de México  controlaba todo el suroeste de los Estados Unidos. Sin embargo, sobre todo en la zona de Texas, había cada vez más colonos de origen estadounidense, hacia 1830 ya eran 25.000 personas. México alentó el asentamiento de sus ciudadanos, y de emigración europea, e intensificó su presencia militar. Los estadounidenses protestaron contra los aumentos de impuestos y la escasa protección que recibían. Es preciso recordar que la zona había sido frontera con la nación apache y que existía la amenaza comanche.
Antonio López de Santa Anna - 1847 - Library of Congress.
La nueva legislación promexicana promulgada por Antonio López de Santa Anna (1794-1876), presidente de México, provocó una escalada de tensión que culminó en la proclamación de independencia de Texas el 2 de octubre de 1835. Santa Anna entró en Texas al frente de un ejército que el 6 de marzo de 1836 tomó el fuerte de El Álamo (San Antonio). Sin embargo fue derrotado y hecho prisionero (en San Jacinto) por Sam Houston el 21 de abril. Sam Houston (1793-1863) fue en dos ocasiones presidente de la República de Texas. Había servido a las órdenes de Andrew Jackson, presidente de Estados Unidos (1829-1837) y se convirtió en su hombre de confianza. Hay rumores de que podría haber sido un agente del propio Jackson para conseguir la independencia de Texas y su posterior anexión a los Estados Unidos.
Sam Houston, Presidente de Texas (1836-1838 y 1841-1844) - (entre 1848-1850) - Mathew Brady - Library of Congress
Sin embargo el presidente Jackson rechazó la anexíon de Texas a la Unión. Había, aparte de la necesidad de mantener la neutralidad con México, una razón de peso. Texas era un estado esclavista. Jackson dependía de una delicada coalición de demócratas del Sur y del Norte, no convenía romper el equilibro entre estados esclavistas y no esclavistas en la Unión. Por su parte, Houston coqueteó con Gran Bretaña, prácticamente le ofreció  que Texas se convirtiera en un protectorado británico. Pero Gran Bretaña perseguía la abolición de la esclavitud y, además tenía fuertes inversiones en las minas de plata de México. La creciente presencia de Gran Bretaña en la zona inquietó a los Estados Unidos. 
Andrew Jackson, Presidente de los Estados Unidos (1829-1837) - Edward Anthony /entre 1844-1845 - Library of Congress
Se realizaron maniobras en el Senado, a lo largo de varios años, a favor de la anexión, pero  el 8 de junio de 1844 fue rechazada definitivamente con el apoyo decidido de un hombre decente, el expresidente John Quincy Adams. El embajador de México, Juan Almonte, informó a Santa Anna de los avatares de la votación. Santa Anna creyó que había llegado su momento. Pensando que los británicos estaban atados por sus inversiones en México y que, por ello, contaría con su apoyo, rompió las negociaciones con Texas y le declaró la guerra. Gran Bretaña se desmarcó del contencioso y Santa Anna, habiendo fracasado en su intriga, renunció al poder en diciembre de 1844.
El Alamo, San Antonio (Texas) - 1909 - Library of Congress
Finalmente, el 29 de diciembre de 1845 el presidente Polk firmó la ley de anexión de Texas, que pasó a ser el estado número 28 de la Unión. El conflicto con México estaba en marcha. La guerra comenzó el 14 de septiembre de 1846. México sufrió una aplastante derrota. El Tratado de Guadalupe Hidalgo se firmó el 2 de febrero de 1848. Se fijaba la frontera en los ríos Gila y Bravo (este último Rio Grande en Estados Unidos). Estados Unidos adquirió los territorios de California, Nevada, Utah, Nuevo México, Texas y Colorado. Entre las batallas que se produjeron en la guerra se encontraba el asalto del ejército estadounidense (incluyendo 40 Marines) al castillo de Chapultepec (13/09/1847), que fue heroicamente defendido por la guarnición de la que formaban parte algunos de los cadetes de la Academia Militar (los “niños héroes” de Chapultepec). 
Ilustración libro infantil. "Soldados". Editorial Novaro (Licencia Simon and Schuster,Inc) - México, 22/06/1959
Según el historiador Felipe Fernández Armesto (Nuestra América, "Una historia hispana de Estados Unidos", Galaxia Gutenberg, 2014) después de la anexión de los territorios citados comenzó un proceso de robo de tierras, mediante trucos jurídicos y de intimidación, a los propietarios no estadounidenses en una escala de pura depredación. Además fueron privadas de sus derechos personas cuyas familias estaban establecidas desde mucho antes de la propia independencia mexicana. Uno de los casos, que cuenta Fernadez Armesto, fue el relativo a las tierras de Juan José Balli que pasaron a manos de Richard King y Gideon K. Lewis que se apoderaron de ellas y crearon el  Rancho King, uno de los más grandes de Texas. Todavía, en los últimos años, los descendientes de Balli tenían entablados pleitos sobre el Rancho King.
Mapa campaña Guerra 1846-1847
“Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. Esta frase fue atribuida erróneamente a Porfirio Díaz. Su autor fue el intelectual de Nuevo León, José Nemesio García Naranjo.

jueves, 2 de enero de 2020

Toni Frissell, el aire de la fotografía

Toni Frissell (1907-1988), fotógrafa, donó en 1970 toda su inmensa producción fotográfica a la Library of Congress. De las aproximadamente 300.0000 fotografías se procesaron unas 1.800 que se colocaron (Toni Frissell) disponibles para el público en general. 
Toni Frissell enseñando su cámara a un grupo de niños. Posiblemente en los jardines de las Murallas Aurelianas, Roma (c. 1945). Library of Congress.
Frissell (Nueva York, 1907-1988) se formó como fotógrafa en los años 1930, trabajó para la revista Harper’s Bazaar hasta 1950 y después, como independiente, para todas las revistas gráficas de la época (Life, Look y Vogue). 
Modelo Lisa Fonssagrives. Paddington (o Victoria) Station, Londres. Toni Frissell. 1951. Library of Congress.
Se dedicó originariamente a la moda, sus imágenes más conocidas son de la década de 1950. Realizó reportajes fotográficos a personajes famosos, entre otros a Churchill y Frida Kahlo. Fue la fotógrafa en la boda de John F. Kennedy y Jacqueline Bouvier. 
Frida Kahlo sosteniendo una hoja de agave. Sesión de fotos para Vogue. Toni Frissell, 1937. Library of Congress.
Realizó sus obras en un tiempo en que la fotografía era el instrumento más potente de creación de sensibilidad. Es preciso tener en cuenta la tremenda importancia, en aquel momento, de las revistas gráficas, tanto del ámbito propiamente fotográfico, como Look (1937-1971), político y general, como Life, y de moda, como Vogue. Estas revistas, desde fines de los años 1930 hasta prácticamente 1960, conformaron los estilos imperantes.
Monjas en Long Island. Toni Frissell, septiembre 1957. Library of Congress.
Frissell, durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió como fotógrafa para la Cruz Roja americana y para la VIII Fuerza Aérea USA. En Londres, en 1942, realizó reportajes para documentar los bombardeos alemanes. Hay una fotografía de 1944 (“My shadow”) que fue elegida por Edward Steichen para la exposición en el MoMA “The Family of Man” que fue un éxito de público en el Nueva York de 1955.
"My shadow". Toni Frissell, 1944. Library of Congress.
Uno de sus trabajos durante la guerra consistió en lograr imágenes de la única unidad del arma aérea USA formada exclusivamente por afroamericanos. Se trataba del 332d Fighter Group, conocido como “Tuskegee Airmen” porque habían sido instruídos en Tuskegee (Alabama). El grupo participó en diversos combates en Italia, en el desembarco de Anzio, y posteriormente realizó labores de escolta de bombardeos en el corazón de Alemania.
Coronel Benjamin O. Davis (izda:) y Edward C. Gleed (dcha.) posando delante de un P-51 Mustang en Ramitelli (Italia). Toni Frissell, marzo 1945. Library of Congress.
Esta unidad aérea utilizó diversos aviones, sobre todo de caza, el P-39, Bell Aircobra, el P-47, Republic Thunderbolt, y finalmente, en junio de 1944, el avión que permitió, por su autonomía, la escolta integral de bombarderos, el P-51, North American Mustang.
Aviones P-51 Mustang en Ramitelli (Italia). Toni Frissell, marzo 1945. Library of Congress.
El P-51 fue uno de los mejores aviones americanos en la guerra. Su diseño inicial fue fallido, con un motor Allison que perdía potencia y no funcionaba a gran altura. Los británicos recomendaron sustituir el motor por el Rolls Royce Merlin 61. Al final la Packard fue la encargada de fabricar, bajo la patente de Rolls Royce, el motor V-1650-7 que convirtió, en palabras del historiador Williamson Murray, “un pavo en un águila”.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Ciencia militar y Arte operacional

El 2 de agosto de 216 a C. tuvo lugar la batalla de Cannas. Aníbal derrotó a los romanos dirigidos por Cayo Terencio Varrón y Lucio Emilio Paulo. Aníbal desplegó infantería en semicírculo, flanqueada por caballería. Derrotó, en primer lugar a la caballería romana, hizo que la infantería retrocediera dejando entrar a los romanos y convirtiendo el frente en una línea cóncava. 
Batalla de Cannas - 1ª fase. La caballería hispana y gala (dirigidas por Asdrúbal) se unen a la númida (dirigida por Mahárbal) contra la caballería romana. Mientras, la parte central de la infantería cartaginesa retrocede.
Sobre este caldero hizo converger infantería africana sobre los flancos enemigos y después la caballería cayó sobre la retaguardia contraria derrotando definitivamente a los romanos. 
Batalla de Cannas - 2ª fase. La infantería romana, ocupada por su ataque al centro cartaginés, es atacada a su vez por los flancos por la infantería libia y por la caballería enemiga en su retaguardia. 
La Batalla de Leuthen, ganada por Federico II (el Grande) de Prusia a los austríacos el 5 de diciembre de 1757 es un ejemplo más sofisticado del orden oblicuo esbozado en Cannas. Las tropas prusianas flanquean el frente austríaco y terminan cargando contra el ala izquierda austríaca. La sorpresa derrota a los austríacos.
Prusianos (azul) y austríacos (rojo)
La batalla de Cannas fascinó a los estrategas militares durante siglos al conseguir el aniquilamiento del enemigo en un solo golpe, se trataba de crear un “caldero” donde aplastarlo. El último eslabón fue el plan Schlieffen (Jefe del Estado Mayor alemán) con el que debían comenzar las operaciones en la Primera Guerra Mundial. Se trata de una variante de las batallas de Cannas y de Leuthen. El ala izquierda alemana se pondría a la defensiva mientras el ala derecha (más potente) rodearía al ejército francés inmovilizado por el ataque al ala derecha. Schliefen murió en 1913, según la leyenda sus últimas palabras fueron “reforzad el flanco derecho” (golpe de hoja de hoz). Moltke, su sucesor, cometió el error de reforzar el ala izquierda para intentar una batalla de Cannas pero sólo consiguió que el frente se estabilizara comenzando la tremenda carnicería que duró cuatro años.
Plan Schlieffen original. Moltke lo corrigió debilitando el ala derecha y reforzando la izquierda. Se llegó a la estabilización.
Ya no era posible la destrucción del ejército enemigo de un solo golpe. El tamaño de la conflagración era de tal envergadura que no cabía la derrota rápida. En los años 1920 estrategas soviéticos, Mijaíl Tukhachevsky y  Wladimir Triandafillov, desarrollaron nuevas teorías. Según David Glantz y Jonathan House (“Choque de titanes” Despertaferro, 2017) “ellos creían que los ejércitos modernos eran demasiado grandes y resistentes a (para) ser derrotados en una batalla de proporciones catastróficas. ...Empezaron a pensar en un nuevo nivel de combate, a medio camino entre las tácticas de batallas individuales y la estrategia de una guerra al completo. Este nivel intermedio llegó a ser conocido como Arte Operacional (Operativnaia Iskusstva).”
Nikolái Vatutin (izda.), general de Ejército (Frente de Vorónezh) jefe militar en la batalla de Kursk y general Nikita Jrushchov (dcha.), consejero militar (político) del ejército. Kursk 1943.
El arte operacional requería movilidad (reservas muy móviles), sistemas de comunicación eficaces (que permitieran conocer rápidamente el estado de la situación) y mecanismos de engaño, camuflaje y ocultación (Maskirovka). Se trataba de atacar en un frente amplio, identificar rápidamente los puntos débiles y cambiar el despliegue de ataque mediante las reservas. Los sistemas defensivos utilizaban mecanismos similares, defensas en profundidad y reservas móviles, dejando entrar las puntas de lanza para que se desgastaran y atacar los flancos y las zonas donde el ataque fuera más leve. Este último diseño se empleó por los soviéticos en la batalla de Kursk (julio-agosto 1943) donde infligieron a los alemanes una derrota decisiva en la mayor batalla de carros de la historia. 
Batalla de Kursk. Los alemanes (azul) intentan realizar un movimiento envolvente pero son detenidos por las defensas en profundidad (ver bolsas de reservas soviéticas). Se trataba de un cuadrado (un saliente en el frente) de 250 km (norte-sur) por 160 Km (este-oeste).
La blitzkrieg alemana daba una gran importancia al concepto de Schwerpunkt (punto focal), se trataba de dar un golpe concentrado. Sin embargo los soviéticos trataban de confundir, intentaban la ruptura en muchos puntos a la vez (en un frente amplio) y donde lograran abrir brechas explotar rápidamente el éxito. La arrogancia racial del Estado Mayor alemán, “los depredadores semihumanos” en el Este (Michael Burleigh, El Tercer Reich),  fue derrotada por los generales soviéticos a los que algún historiador ha calificado como “bestias humanas dotadas de inteligencia militar”.

domingo, 27 de octubre de 2019

D'Annunzio, Futurismo y depravación

Gabriele D’Annunzio (1863-1938) fue una mezcla explosiva, poeta y político a la vez, indisolublemente. Como todos los poetas utilizó el lenguaje para crear nuevos significados, metáforas no descubiertas (creo que las metáforas no se inventan, se descubren) y, sobre todo, para proyectar una utopía de hierro y violencia.
Gabrielle D'Annunzio. En los años del Vittoriale
Lucy Hughes-Hallet publicó en 2013 una exhaustiva biografía del vate italiano, "El gran depredador" (Ariel, 2015). La vida de D’Annunzio giró alrededor de un evento, el experimento social que desarrolló en Fiume desde septiembre de 1919 a diciembre de 1920. Fue un furibundo nacionalista italiano, escritor reconocido y famoso, soldado y aviador en la Primera Guerra Mundial. La ocupación de Fiume tenía como finalidad reivindicar la italianidad de la Dalmacia.
D'Annunzio rodeado de "arditi" en Fiume. Algunos de ellos tienen el cabello largo, se trataba de un gesto diferencial ("con el pelo largo de los aqueos")
Fiume fue ocupada por los seguidores de D’Annunzio, llamados “arditi” (como los soldados de asalto del ejército italiano). Se convirtió en una república donde, durante poco más de un año, reinaron la anarquía, las drogas, el libertinaje y la violencia. Según el propio D’Annunzio se trataba de un experimento estético, crear una nueva sociedad que se adaptara a los “nuevos tiempos”. Era la “despiadada nueva era de la máquina” anunciada por Filippo Tomaso Marinetti en el “Manifiesto futurista” publicado en Le Figaro el 20/02/1909. En el manifiesto se proclamaba la “belleza de la velocidad” y se calificaba la guerra como la única higiene posible para el mundo.
"Formas únicas de la continuidad en el espacio" - Umberto Boccioni - 1913
A pesar de que D’Annunzio siempre defendió que Marinetti no tenía nada que ver con su movimiento la realidad es que ambos, de una forma u otra, inspiraron la estética fascista. Los gritos, “Eia, eia, Alalá” (creado por D’Annunzio con presunto origen griego), las camisas negras de los “arditi”, el saludo romano, configurado por el brazo en alto con un puñal (que siempre portaban los "arditi"), y la parafernalia escénica de los desfiles militares fueron utilizados por Mussolini en el proceso creativo de la imagen del fascismo. Walter Benjamin indicó (La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, 1936) que D’Annunzio había colaborado en el fenómeno de estetización de la política que surge con el fascismo, su aportación habría consistido en la incorporación de la decadencia a la política.
"Profilo continuo" (desarrollo del perfil de Mussolini) -Renato Bertelli -1933 
Los futuristas, a través del propio Marinetti, permanecieron muy próximos al régimen fascista. Proporcionaron a éste una imagen de furiosa modernidad. El fascismo italiano, al contrario que el nazismo, se asoció a una estética moderna, racionalista. La pintura, la escultura y la arquitectura que se realizaron en ese período se podían integrar en las vanguardias sin problema alguno. Tal vez el ejemplo perfecto es la Casa del Fascio, construida (1932-1936) en Como por Giuseppe Terragni. 
Casa del Fascio - Como - Giuseppe Terrragni
Otro arquitecto, Gio Ponti, que fue fundador en 1928, de la revista Domus (decoración de interiores) se encargó de remodelar el cuarto de baño, en mármol y lapislázuli, de D’Annunzio, en el Vittoriale degli italiani situado en Gardona Riviera (lago de Garda). Ponti, más tarde, fue el autor de la Torre Pirelli (en Milán 1956-1960). D’Annunzio se pasó desde 1921 a 1938 remodelando el Vittoriale incesantemente, convirtiéndolo en una especie de memorial estético y mausoleo personal.
Adolf Hitler y Benito Mussolini - Venecia - 1934
D’Annunzio estuvo muy ligado a Venecia, en esta ciudad sus benefactores lo acogían en el ambiente de lujo y opulencia decadente que siempre fue su pasión. Allí, en 1934, Mussolini recibe a Hitler. En la Biennale, Hitler muestra su rechazo al “degenerado arte modernista”. Mussolini opinó (según Hughes-Hallet) que parecía “un fontanero con gabardina”. Al parecer no tenía la prestancia física y la presunta elegancia del “Duce”. El fascismo italiano que había nacido en la violencia prefigurada por Fiume terminó en otra orgía de violencia, la República de Saló. A ello se refirió Pier Paolo Pasolini, en 1975, en su atroz película “Saló o los 120 días de Sodoma”, asociando el fascismo a Donatien Alphonse François de Sade y consiguiendo otra maldita metáfora de la violencia.

sábado, 28 de septiembre de 2019

René Magritte, El imperio de las luces

Durante muchos años conviví con “El imperio de las luces” de René Magritte (obviamente una reproducción). Me fascinaba no saber si representaba un amanecer o un atardecer; su calculada ambigüedad resultaba chocante. Cada elemento luminoso del cuadro, la farola, el cielo, las ventanas, el reflejo en el agua, tenía entidad propia, es decir, no estaba interferido por los demás elementos. Creo que es el cuadro menos metafísico de Magritte y sin embargo, como en todos los demás, te puedes extraviar en el proceso de analizarlo. 
El imperio de las luces (L'empire des lumiéres), 1947-1954. 
René Magritte. Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique.
La tensión de la pintura occidental (siglos XV a XX) se constituye mediante dos principios. El primero afirma la separación entre representación plástica y referencia lingüística; las imágenes muestran la semejanza y los textos la diferencia. El segundo principio se refiere al aspecto representativo de la semejanza: “Lo que véis es aquello” (el lazo que une a la imagen con lo representado). Michel Foucault expone esta tesis en su ensayo sobre René Magritte, “Esto no es una pipa” (1981). En el ensayo concluye que Magritte incorpora a sus cuadros los signos verbales (dentro o en el título) y los elementos plásticos, pero lo hace al margen del segundo principio, que introducía el discurso, y lleva la inexistencia del discurso hasta la no identificación. Convierte el cuadro en un objeto inútil porque no intenta representar algo, o más bien, porque la interpretación del cuadro pasa a ser un bucle interminable. 
Ceci n'est `pas une pipe, 1928-1929. René Magritte.
Según Foucault: “Ligados por el marco del cuadro que los rodea a ambos, el texto y la pipa de abajo entran en complicidad: el poder de designación de las palabras y el poder de ilustración del dibujo denuncian a la pipa de arriba, y niegan a esta aparición sin puntos de referencia el derecho de hacerse pasar por una pipa, pues su existencia sin lazos la torna muda e invisible”.
Foucault culmina su ensayo diciendo que “llegará un día en que la propia imagen con el nombre que lleva será desidentificada por la similitud indefinidamente transferida a lo largo de una serie. Campbell, Campbell, Campbell, Campbell.”
32 latas de sopa Campbell, 1962. Andy Warhol. 
MoMA, New York.
Refiréndose a Magritte el crítico de arte Robert Hughes (El impacto de lo nuevo, Galaxia Gutenberg, 2000) dice: “Ningún pintor había llegado a argumentar que «Un cuadro no es lo que representa» con tanta claridad epigramática.” El mismo Hughes afirma sobre otro cuadro de Magritte, “La condición humana”, que éste último sugiere que el mundo real es una construcción de la mente. En el fondo estamos ante las tesis de Henri Bergson. Nuestra imposibilidad de percibir la realidad, el mundo, tal y como realmente es, nos provoca vértigo. 
La condición humana, 1933. René Magritte. 
The National Gallery of Art. Washington, USA
Jorge Luis Borges, con su agudeza habitual, indicó que en Tlön (Ficciones, 1944) el mundo no es un concurso (entendido como coincidencia, concurrencia, colaboración) de objetos en el espacio sino “una serie heterogéna de actos independientes”. “A contrario sensu”, Robert Hughes cita a Alfred North Whitehead: “El error conceptual que ha acosado a la literatura filosófica durante siglos es la noción de existencia independiente. No existe tal modo de existencia. Cada entidad sólo pueder ser comprendida en función de la manera en que está entretejida con el resto del universo”. Sin embargo, volviendo a ver “El imperio de las luces” me encuentro más cerca de Tlön que de mi propio mundo.

domingo, 25 de agosto de 2019

Wolfram Eilenberger, Tiempo de Magos

En 2019 se ha publicado Tiempo de magos: la gran década de la filosofía (1919-1929) de Wolfram Eilenberger (Taurus). Se trata de una especie de biografía de cuatro filósofos, Ernst Cassirer, Walter Benjamin, Martin Heidegger y Ludwig Wittgenstein, todos ellos del ámbito alemán (el último es austríaco). Es una apología de la decisiva aportación alemana a la filosofía del siglo XX.  El libro, ameno, está trufado de anécdotas. Entre ellas una de las más famosas: John Maynard Keynes escribe en una carta (a su mujer) el 18 de enero de 1929, refiriendo que había encontrado a Wittgenstein el día que éste volvió a Inglaterra (había estudiado en Cambridge), “Ha llegado Dios, me lo he encontrado en el tren de las cinco y cuarto”.
Ludwig Wittgenstein (abajo izquierda) y Adolf Hitler (arriba derecha). Realschule (Escuela Secundaria) Linz (Austria) - 1901
También se relata la ruptura, en enero de 1926, entre Heidegger y su amada alumna Hannah Arendt. Ella le comunica que lo deja, abandona Marburgo, y se va a Heidelberg donde, bajo la dirección de Karl Jaspers realizará su tesis doctoral “El concepto del amor en San Agustín”. Según Eilenberger lo realmente interesante de la tesis es que Arendt hace hincapié en la experiencia amorosa como el evento existencial que permite la relación con otros, el surgimiento del “tú”. De esta forma se enfrenta al solipsismo de Heidegger, anclado en el análisis de su existencia singular, en la profunda soledad del ser humano, que prefigura la vaciedad del protagonista de “La naúsea” de Sartre.
Hannah Arendt - 1960
La tesis fue criticada por Jaspers en el sentido de que Arendt forzaba los argumentos de San Agustín para llegar a las conclusiones que le interesaban. En todo caso, resulta reveladora del mecanismo por el que Arendt se termina apartando de Heidegger, y del existencialismo, para seguir un camino propio, más ligado al mundo y no a la mera investigación filosófica. Sin embargo, lo que realmente me ha llamado la atención ha sido que esta argumentación de Eilenberger choca frontalmente con la expresada por la francesa Laure Adler en su biografía sobre Hannah Arendt (2006). En ella Adler dice que “en el fondo, lo que Hannah le reprochaba a Agustín es que no fuese lo bastante heideggeriano”.
Martin Heidegger (señalado con la cruz)- Leipzig - 1933
Esta última afirmación, un tanto ambigua y elusiva, lleva a pensar que la publicación de Tiempo de magos no parece casual. Es parte de un enfrentamiento entre corrientes filosóficas en nuestra época. Emmanuel Faye, filósofo francés, crítico feroz de Heidegger, había publicado en 2016 “Arendt y Heidegger. El exterminio nazi y destrucción del pensamiento”. En este libro argumentaba la extrema vinculación de Heidegger con el nazismo y criticaba la defensa que de él hizo Arendt a lo largo de su vida.  Hay una polémica abierta en el ámbito filosófico francés. Curiosamente en el artículo de Wikipedia dedicado a Arendt, en francés, se hace una extensa referencia a esta polémica, sin embargo en los correspondientes, también en Wikipedia, en alemán y en español no aparece esta referencia. 
Eilenberger, el autor de Tiempo de Magos, fue apoyado por la revista Philosophie Magazine (Philomag), en cuya versión alemana había colaborado. Esta revista francesa intenta popularizar la filosofía desde un punto de vista ecléctico que, obviamente, ciertos sectores rechazan. Por otra parte, entre los medios que dieron eco a Emmanuel Faye se encuentra la revista  Le Point (de centro derecha) y el periódico Le Monde. Faye tiene posiciones de izquierda neomarxista, de hecho critica acerbamente que la visión de Arendt expresada en “Los orígenes del totalitarismo” haya sustituido a Marx en determinados ámbitos.
Ernst Cassirer
En el fondo Faye quiere demostrar que Heidegger no hace filosofía. Que el ejercicio de la filosofía no permite la perversión que conduce al abismo. Está equivocado, la filosofía puede no ser un territorio moralmente inmaculado. Uno de los caminos abiertos por el existencialismo, en este caso por el propio Heidegger, conduce a la ausencia de compasión por los otros, al reino de la violencia, incluso a la autodestrucción. Borges en “Deutsches Requiem” (El Aleph, 1946) pone en boca de un nazi alemán: “¿Qué importa que Inglaterra sea el martillo y nosotros el yunque? Lo importante es que rija la violencia, no las serviles timideces cristianas.”
Ernst Cassirer y Martin Heidegger - Davos - 1929
El libro de Eilenberger termina precisamente con el enfrentamiento en Davos (Suiza), el 26 de marzo de 1929, entre Ernst Cassirer y el propio Heidegger en el que este último salió ganando, una victoria pírrica. Según Eilenberger, en aquella discusión “El filósofo Cassirer dice a los hombres: desprendeos de la angustia como seres culturales que sois, liberaos mediante el intercambio de signos, compartiéndolos, ...”. El idealismo neokantiano podía seguir cabalgando.

sábado, 27 de julio de 2019

Timothy Trebitsch-Lincoln, aventurero internacional

En España hay varias hemerotecas digitales magníficas, por un lado la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica y la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional (ambas estatales) y por otro las propias de ABC y La Vanguardia, todas ellas con todo lo publicado perfectamente escaneado y de acceso público. Con este material he realizado un experimento: intentar una investigación exclusivamente realizada con el material obtenido de dichas hemerotecas. Se trataba de no contaminar la mirada con datos actuales (o posteriores a su momento). Para conseguir un ejemplo lo suficientemente manejable he elegido a un pintoresco personaje, un “aventurero internacional” en la terminología del primer tercio del siglo XX. Se trata de Ignatius Timothy Trebitsch-Lincoln (1879-1943). Al ser un personaje secundario y tener un apellido raro (en España) no hay mucho material sobre él. He manejado solamente dieciséis recortes de prensa (con enlace al documento correspondiente)  y este es el resultado.
La primera noticia se publica en La Vanguardia (23/06/1915) y contiene prácticamente todos los datos que configuran al individuo. Nacido judío en Hungría, convertido al cristianismo, propagandista religioso en Canadá, se hace vicario anglicano en Inglaterra, maestro de escuela en York, diputado (liberal) al parlamento por la circunscripción de Darlington en 1909, miembro del National Liberal Club, se convierte en espía, se va a Holanda y ofrece sus servicios a los alemanes y luego trabaja para los ingleses. Publicó la historia de sus aventuras en un “magazine” de Nueva York. Julio Camba (ABC 24/06/1915) repite la misma crónica.
El 19/05/1916 se publica en varios périódicos que Trebistch fue detenido por las autoridades americanas y extraditado a Inglaterra, desembarcó en Liverpool y compareció en el Tribunal de Bow Street acusado de falsificación. La siguiente noticia aparece en un suelto de Agencia el 30/03/1920 (pág.2 La Correspondencia de España - Madrid). En ella se entrevista en Berlín a Trebitsch como partícipe en el golpe de Estado de Kapp (13 a 17/03/1920). El entrevistado, que había sido colocado en la Oficina de Censura de los golpistas, achaca el fracaso a la cobardía de los que, en la sombra, habían apoyado el golpe, y elogía al coronel Bauer (su valedor).
No aparece más información hasta 1931. El Diario de la Marina (La Habana) reseña (05/10/1931) que Tshoa Kung, alias Trebitsch-Lincoln, convertido en monje budista se dirige a Europa para hacer proselitismo budista. En la misma noticia se dice que tuvo el cargo de censor húngaro en la Central de Correos de Londres (durante la Gran Guerra) y que, acusado de espionaje a favor de Alemania, escapó (a USA), fue extraditado y cumplió tres años de condena en Gran Bretaña. 
En un suelto publicado en La Vanguardia el 08/10/1932 se comenta que Trebitsch, entrevistado por un redactor del Bremen Nachrichten en el vapor noruego Trianon camino de Europa, ha declarado: “Busco la tranquilidad y la soledad. Fundaré tal vez en Europa un convento budista, tal vez en Francia o en Alemania. Espero volver más adelante a Oriente, donde me quedaré hasta mi muerte”.
Diario de la Marina - La Habana 21/01/1940
No hay ya más noticias de relieve sobre el personaje. En el número 181 de la Revista Mundo (24/10/1943) se publica su necrológica. Se indica que habría muerto en un hospital de Shanghái, después de una intervención quirúrgica. En el largo artículo se indica que trabajó para Benjamin Seewan Rowntree, cuáquero filántropo y millonario, que fue su valedor en el Reino Unido. Este último detalle explica su condición de diputado y su acceso a los servicios secretos británicos.
En Canadá - 1901
Todos los datos que se han consignado provienen exclusivamente de las fuentes que se citan. El individuo resultó ser tan fascinante y sugerente que de su figura se apoderaron los propagandistas del esoterismo. El Diario de la Marina (La Habana) publicó el 21/01/1940 un artículo en esa dirección. Pauwels y Bergier citaron a Trebitsch en el Retorno de los Brujos insinuando su relación con los Lamas Verdes, el reino perdido de Agartha (el Rey del Mundo) y (¡sí!) con los nazis.