lunes, 24 de julio de 2017

El elemento 109

La revista Investigación y Ciencia en marzo de 1998 publicó un artículo sobre Lise Meitner. Meitner nació en Viena, en una familia judía convertida al cristianismo, en 1878. Se doctoró en física en la Universidad de Viena en 1907. Tuvo como profesor a Ludwig Boltzmann, experto en termodinámica y autor de la expresión matemática de la entropía (S=k.log W).
Lise Meitner
Desde 1917 fue profesora de física en el Instituto Kaiser Wilhelm y en la Universidad de Berlín. Trabajó con el  profesor Otto Hahn, que llevaba la sección de radioquímica, y juntos descubrieron en 1918 el Protactinio, elemento 91 de la tabla periódica anterior al uranio (92). A principio de los años 1930 se interesó por los experimentos de Enrico Fermi, en Roma, que, bombardeando con neutrones diversos elementos, descubrió que cuando se trataba del uranio se producían emisiones beta, cuyas características correspondían a elementos transuránicos (en la tabla periódica).
Enrico Fermi
En 1937 Meitner publica un artículo en el que cuestiona el modelo nuclear imperante en su época; estaba a punto de identificar el modelo de fisión nuclear. En octubre de 1938 huye de Alemania y se instala en Estocolmo. Mantiene correspondencia  con Hahn y se entrevista, en secreto, con él en Copenhage el 13 de noviembre; en la discusión que mantienen Meitner defiende que, en los experimentos que se están practicando, no se obtienen isótopos de uranio sino que el proceso tiene otros resultados.
Lise Meitner y Otto Hahn
En enero de 1939 Hahn publica en una revista alemana un articulo sobre la fisión nuclear y Meitner y su sobrino Frisch, también físico, lo hacen pocas semanas después en la revista Nature. Para los no iniciados “parecía que los químicos habían descubierto la fisión y los físicos se habían limitado a dotarla de un bastidor teórico.” Hahn no se portó con honradez.
Laboratorio Nacional de Oak Ridge - Tennessee - 1943
Hahn recibió en 1944 el premio Nobel de Química y, después de la guerra, fue en Alemania una figura nacional, entre otras razones, por no haber construido la bomba atómica para los nazis.
Lise Meitner, Otto Hahn (c.) y el Presidente de la RFA Heinrich Lübke (d.)
Lise Meitner era un persona introvertida que detestaba la publicidad. En 1960 se fue a Cambridge donde murió  en 1968, a punto de cumplir los 90 años. Ironías de la Historia, en 1997 se decidió dar su nombre al elemento de la tabla periódica 109, el Meitnerio. Una venganza del destino.

sábado, 8 de julio de 2017

El anillo del nibelungo

Kenning (en plural es kenningar), en el nórdico antiguo, significa símbolo, el hecho de nombrar. Jorge Luis Borges en Historia de la Eternidad les dedica un capítulo y las describe calificándolas como metáforas en la poesía islandesa. Y cita un ejemplo extraído de la Saga de Grettir: “El héroe mató al hijo de Mak; Hubo tempestad de espadas y alimento de cuervos.” Dos metáforas de la batalla. Otros ejemplos: el mar es el camino de las velas, el dragón es el guardián del tesoro y el rey el señor de los anillos.
Edward Burne-Jones - Table Ronde -1890
El poeta ingles William Morris, arquitecto y diseñador textil, fue traductor y divulgador de las sagas y en su obra Sigurd the Volsung (1876) intercaló muchas kenningar. Fue amigo de John Ruskin, de Dante Gabriel Rosetti, Edward Burne-Jones y otros; formaban parte del movimiento de los prerrafaelistas. Se trató de un movimiento literario y estético algunas de cuyas muestras más características se relacionaban con una visión idealizada de la Edad Media.
Diseño para papel pintado - William Morris (circa 1875)
Borges en Literaturas Germánicas Medievales examina la Gesta de Beowulf, compuesta en el siglo VIII, en inglés antiguo y que fue traducida a principios del siglo XIX; también analiza las leyendas de los nibelungos, utilizadas por Wagner en su tetralogía de El anillo del nibelungo (Der ring des Nibelungen).
Castillo de Neuschwanstein - 1866 - Library of Congress
Obviamente de todas estas fuentes extrajo John Ronald Rielen Tolkien su material para escribir El Señor de los Anillos. Hasta tal punto llega que se podría comparar cada escena con su equivalente en las sagas y en las leyendas sajonas y germánicas. Por ejemplo, cuando muere Beowulf doce guerreros cabalgan alrededor del túmulo “y deploran su muerte, lloran al rey, repiten su elegía y celebran su nombre”. En el sepelio de Theoden, se le coloca en un túmulo, alrededor del cual giran los caballeros de Rohan entonando una loa al fallecido.
Ilustración de J.R.R. Tolkien para El Señor de los anillos.
El mismo Borges recuerda que en las leyendas de los Nibelungos Alberich, nibelungo, roba el oro del Rin a las ondinas que lo custodian, y forja con él el anillo del poder supremo, se vuelve orgulloso y tiránico y no cesa de humillar al resto de los Nibelungos. Tanto la reacción de Gollum. como la de Bilbo y Frodo, se ajustan a este patrón. Otro ejemplo, en las leyendas germánicas las espadas sacadas de las tumbas matan a los fantasmas; como cuando Meriadoc Brandigamo (Merry) mata con la espada de los túmulos al capitán de los espectros en las puertas de Gondor.
Pinturas sobre Lohengrin y el Santo Grial - Neuschwanstein - Library of Congress
Tolkien fue lexicógrafo y estudió las lenguas inglesas y nórdicas antiguas. Profesor en Oxford, elaboró el Hobbit y empezó a componer El señor de los anillos a fines de los años 1920; la publicación es de 1954 y 1955. Recelaba de la Revolución industrial y el maquinismo (representado por Mordor) y añoraba, en términos del nacionalismo inglés de su época, un pasado legendario, mítico, idílico, y perdido a causa del progreso.