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sábado, 29 de febrero de 2020

Jorge Luis Borges, a través de George Steiner

"Atronadora, ecuestre, semidormida, la policía del Sirkar interviene con rebencazos imparciales.” (Acercamiento a Almotásim- Ficciones).
Harold Bloom en “El canon occidental” (Anagrama 2006) dedica a Jorge Luis Borges (junto a Neruda y Pessoa) uno de los capítulos. Lo considera un escritor de la que él califica como “edad caótica”. En el texto indica que la primera obra de Borges, “Pierre Menard, autor del Quijote” es “hilarante” (realmente lo es) y analiza la trama de “La muerte y la brújula”. Cuenta la anécdota (malvada) de que Borges parodia a Pablo Neruda en “El Aleph” a través del personaje del “fatuo” Carlos Argentino Daneri, “un poeta inconcebiblemente malo y un evidente imitador de Whitman”. No dice nada nuevo o interesante y, por otra parte, más que “occidental” creo que se trata del “canon de Bloom".
Jorge Luis Borges. Grete Stern, 1951
Como muchos de mi generación descubrí a Borges por la inclusión del cuento “El Aleph” en “El Retorno de los brujos” (Pauwels y Bergier), publicado en 1960 (en España en 1961). Más tarde, en 1971, pude comprar en la librería Cinc d’Oros, en Barcelona, el volumen de “El Aleph” que publicó Alianza Editorial. Desde entonces no he dejado de releerlo a lo largo de los años.
George Steiner
Mucho más atinado que el de Harold Bloom es el comentario del fallecido George Steiner (1929-2020), teórico de la literatura y afamado crítico literario del New Yorker. En un artículo, publicado en el New Yorker en 1970, de una forma más desenfadada que la de Bloom, habla del impacto que supuso el descubrimiento de Borges, sobre todo a partir de que se le concediera el Premio Formentor (junto a Samuel Beckett) en 1961. Comenta la vida y obra de Borges y hablando de su erudición dice “Un sagaz crítico francés, Roger Caillois, ha argumentado que en una época de creciente incapacidad para leer, cuando hasta los educados tienen solamente un rudimento de conocimientos clásicos o teológicos, la erudición en sí misma es un tipo de fantasía, un constructo surrealista.”

La cita de Steiner trae a colación (a través de Caillois) los comentarios que Gerard Genette hace en “Palimpsestos” (Taurus, 1962) sobre el concepto de “hipertexto” e “hipotexto”. Lo define así “Entiendo por ello toda relación que une un texto B (que llamaré hipertexto) a un texto anterior A (al que llamaré hipotexto) en el que se injerta de una manera que no es la del comentario.” Borges utiliza, entre otras, esta técnica; sus textos son literatura que relata “literaturas”. Por su lado, en sus análisis, Alfonso de Toro habla del uso que de la simulación hace Borges afirmando que “La simulación niega la diferencia entre realidad y ficción, verdadero y falso, entre origen y efecto, y elimina las relaciones causales, propagando el juego en forma radical. Este es precisamente el caso de la obra de Borges:una literatura virtual.”
Adolfo Bioy Casares, Victoria Ocampo y Jorge Luis Borges en 1940
Tenemos varios parámetros en la obra borgiana, la erudición (como instrumento) el texto con referencias para iniciados (conceptos de hipertexto e hipotexto) y el uso de la simulación sin límites (abriendo las interpretaciones). Parece una especie de “ars combinatoria” que permite múltiples soluciones al lector. Aquí creo que radica la importancia que Borges siempre concedió a sus lectores (y a los lectores en general). El lector se convierte en una especie de colaborador del propio escritor, que  perdería su esencia para integrarse en “el escritor cósmico”
Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Barcelona, 1985
Siempre he pensado que Borges, en sus cuentos, estilizaba una idea, la rodeaba de erudición y de ello surgía la fantasía. Por ejemplo, en “Acercamiento a Almotásim” habla del influjo que todos los seres humanos tienen en los otros y de cómo el más miserable y ruin de los individuos puede reflejar algo lejano de la luz del más perfecto de los seres. La peripecia del estudiante de derecho de Bombay es relatada inventando la existencia de un libro (del supuesto abogado Mir Bahadur Alí), es decir, mediante la erudición, la intertextualidad y la simulación. 
Creo que Borges, deliberadamente, quiso convertirse en una especie de “medium” de las ideas de Occidente, las invocaba y las mostraba de una forma lo suficientemente ambigua como para permitir a sus lectores que la lectura se convirtiera en una especie de juego infinito e inagotable. No es casual que el propio Borges insista tanto en “el otro Borges”. Jorge Luis Borges, el escritor, además de un individuo es un avatar de la cultura occidental .

sábado, 1 de febrero de 2020

México, tan lejos de Dios

John Philip Sousa (1854-1932), de padre nacido en Sevilla, fue el más grande compositor de marchas militares estadounidenses. También fue el director (1880-1892) más famoso de la Banda de la Infantería de Marina (Marines) estadounidense. La música del himno de los Marines, según el propio Sousa y el comandante Richard Wallach, procede de la ópera bufa de Jacques Offenbach “Genevieve de Brabant” (el dueto de los gendarmes). Sus dos primeros versos “From the Halls of Montezuma (sic) - To the shores of Tripoli” hacen referencia a la Batalla de Chapultepec (13/09/1847) y a la batalla de Derna (Cirenaica libia) que tuvo lugar en 1805. En este caso, la eufonía se antepuso a la cronología.
John P. Sousa, Charlie Chaplin y Clifford Harmon - Probablemente en New York, 20/02/1916 - Library of Congress.
La batalla de Chapultepec tiene un origen muy complejo. En la década de 1830 el Estado (recién independizado) de México  controlaba todo el suroeste de los Estados Unidos. Sin embargo, sobre todo en la zona de Texas, había cada vez más colonos de origen estadounidense, hacia 1830 ya eran 25.000 personas. México alentó el asentamiento de sus ciudadanos, y de emigración europea, e intensificó su presencia militar. Los estadounidenses protestaron contra los aumentos de impuestos y la escasa protección que recibían. Es preciso recordar que la zona había sido frontera con la nación apache y que existía la amenaza comanche.
Antonio López de Santa Anna - 1847 - Library of Congress.
La nueva legislación promexicana promulgada por Antonio López de Santa Anna (1794-1876), presidente de México, provocó una escalada de tensión que culminó en la proclamación de independencia de Texas el 2 de octubre de 1835. Santa Anna entró en Texas al frente de un ejército que el 6 de marzo de 1836 tomó el fuerte de El Álamo (San Antonio). Sin embargo fue derrotado y hecho prisionero (en San Jacinto) por Sam Houston el 21 de abril. Sam Houston (1793-1863) fue en dos ocasiones presidente de la República de Texas. Había servido a las órdenes de Andrew Jackson, presidente de Estados Unidos (1829-1837) y se convirtió en su hombre de confianza. Hay rumores de que podría haber sido un agente del propio Jackson para conseguir la independencia de Texas y su posterior anexión a los Estados Unidos.
Sam Houston, Presidente de Texas (1836-1838 y 1841-1844) - (entre 1848-1850) - Mathew Brady - Library of Congress
Sin embargo el presidente Jackson rechazó la anexíon de Texas a la Unión. Había, aparte de la necesidad de mantener la neutralidad con México, una razón de peso. Texas era un estado esclavista. Jackson dependía de una delicada coalición de demócratas del Sur y del Norte, no convenía romper el equilibro entre estados esclavistas y no esclavistas en la Unión. Por su parte, Houston coqueteó con Gran Bretaña, prácticamente le ofreció  que Texas se convirtiera en un protectorado británico. Pero Gran Bretaña perseguía la abolición de la esclavitud y, además tenía fuertes inversiones en las minas de plata de México. La creciente presencia de Gran Bretaña en la zona inquietó a los Estados Unidos. 
Andrew Jackson, Presidente de los Estados Unidos (1829-1837) - Edward Anthony /entre 1844-1845 - Library of Congress
Se realizaron maniobras en el Senado, a lo largo de varios años, a favor de la anexión, pero  el 8 de junio de 1844 fue rechazada definitivamente con el apoyo decidido de un hombre decente, el expresidente John Quincy Adams. El embajador de México, Juan Almonte, informó a Santa Anna de los avatares de la votación. Santa Anna creyó que había llegado su momento. Pensando que los británicos estaban atados por sus inversiones en México y que, por ello, contaría con su apoyo, rompió las negociaciones con Texas y le declaró la guerra. Gran Bretaña se desmarcó del contencioso y Santa Anna, habiendo fracasado en su intriga, renunció al poder en diciembre de 1844.
El Alamo, San Antonio (Texas) - 1909 - Library of Congress
Finalmente, el 29 de diciembre de 1845 el presidente Polk firmó la ley de anexión de Texas, que pasó a ser el estado número 28 de la Unión. El conflicto con México estaba en marcha. La guerra comenzó el 14 de septiembre de 1846. México sufrió una aplastante derrota. El Tratado de Guadalupe Hidalgo se firmó el 2 de febrero de 1848. Se fijaba la frontera en los ríos Gila y Bravo (este último Rio Grande en Estados Unidos). Estados Unidos adquirió los territorios de California, Nevada, Utah, Nuevo México, Texas y Colorado. Entre las batallas que se produjeron en la guerra se encontraba el asalto del ejército estadounidense (incluyendo 40 Marines) al castillo de Chapultepec (13/09/1847), que fue heroicamente defendido por la guarnición de la que formaban parte algunos de los cadetes de la Academia Militar (los “niños héroes” de Chapultepec). 
Ilustración libro infantil. "Soldados". Editorial Novaro (Licencia Simon and Schuster,Inc) - México, 22/06/1959
Según el historiador Felipe Fernández Armesto (Nuestra América, "Una historia hispana de Estados Unidos", Galaxia Gutenberg, 2014) después de la anexión de los territorios citados comenzó un proceso de robo de tierras, mediante trucos jurídicos y de intimidación, a los propietarios no estadounidenses en una escala de pura depredación. Además fueron privadas de sus derechos personas cuyas familias estaban establecidas desde mucho antes de la propia independencia mexicana. Uno de los casos, que cuenta Fernandez Armesto, fue el relativo a las tierras de Juan José Balli que pasaron a manos de Richard King y Gideon K. Lewis que se apoderaron de ellas y crearon el  Rancho King, uno de los más grandes de Texas. Todavía, en los últimos años, los descendientes de Balli tenían entablados pleitos sobre el Rancho King.
Mapa campaña Guerra 1846-1847
“Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. Esta frase fue atribuida erróneamente a Porfirio Díaz. Su autor fue el intelectual de Nuevo León, José Nemesio García Naranjo.