sábado, 24 de junio de 2017

Forma, función y errores de cálculo

En el número de noviembre de 2000 de la revista Investigación y Ciencia el ingeniero Robert Silman analizaba los problemas estructurales de la Casa de la Cascada, diseñada por Frank Lloyd Wright (1867-1959) en septiembre de 1935 y construida entre 1936 y 1939 para Edgar Kaufmann, dueño de unos grandes almacenes en Pittsburgh. La casa se encuentra en Bear Run (Pennsylvania).
Casa de la Cascada. Residencia Kaufmann
Los problemas que tuvo que solventar Robert Silman estaban relacionados con el hecho de que el hormigón del primer piso, al retirar el encofrado de madera, tuvo un desplazamiento hacia abajo de 44,5 milímetros; el problema se agravó con el segundo piso.
Casa de la Cascada - Residencia Kaufmann
El boceto original se había confeccionado a toda prisa, en dos horas, mientras Kaufmann, harto de retrasos en el encargo, se dirigía en automóvil al taller de Wright en Taliesin (Wisconsin). Wright se negó a realizar modificaciones y la casa arrastró problemas desde su construcción. A partir de 1995 el edificio pertenece, por donación del hijo de Kaufmann, al Estado de Pennsylvania que ha efectuado numerosas obras de restauración que siempre terminan resultando insuficientes.
Johnson Wax . Racine, Wisconsin. Carol M. Highsmith - Library of Congress
Otro edificio emblemático, la sede de la Johnson Wax en Racine, Wisconsin, concluido en 1939, tuvo también problemas. En concreto las columnas de la gran sala de oficinas, hubo que probar su capacidad de resistencia; las juntas de las claraboyas tuvieron que ser sustituidas y encima las sillas diseñadas por Wrigth para los empleados, que tenían tres patas, se mostraron francamente inestables.
Johnson Wax . Racine, Wisconsin. Carol M. Highsmith - Library of Congress
Respecto a su último proyecto, el museo Guggenheim, terminado en 1959,  se generó mucha controversia, que aún continúa, sobre el hecho de que la inclinación de las rampas no fuera lo más adecuado para la exposición de pinturas; además también requiere constantes reparaciones de grietas en el hormigón.
Guggenheim Museum  New York- Gottscho-Schleisner  Photo - 12/11/1957 - Library of Congress   
Todos estos detalles, los clientes, las peripecias de la construcción y cómo se terminan utilizando los edificios, son muy importantes. La historiografía moderna, nacida en la década de 1980, está volviendo a analizar los hechos históricos sin apriorismos; es decir, sin intentar integrarlos en modelos previos. Por ejemplo, se está cuestionando una visión rígida del Movimiento Moderno en arquitectura. La idiosincrasia de cada arquitecto cuenta y ya no se pasa de puntillas sobre algunos aspectos que cuestionaban una presentación estilística perfecta. Como en toda actividad humana hay luces y sombras.

sábado, 10 de junio de 2017

Cuando los mundos chocan

En el verano de 1882 Yamakawa Sutematsu pronunció un discurso de despedida, como delegada de su clase, en Poughkeepsie (Nueva York), en la sede del Vassar College. Era la primera mujer japonesa en graduarse en una universidad occidental. Así lo cuenta la historiadora Eri Hotta en su magnífico libro Japón 1941, publicado por Galaxia Gutenberg en 2015.
Yamakawa Sutematsu - Vassar College
Yamakawa Sutematsu era una de las elegidas para formar parte de la Misión Iwakura; una misión diplomática japonesa que tuvo como finalidad colaborar en la modernización del Japón. En este caso se trataba de llevar a jóvenes a estudiar a las más prestigiosas universidades occidentales.
Principe Iwakura Tomomi - Organizador de la Embajada Iwakura - Library of Congress
Todo ello se integra en la cadena de acontecimientos que se inicia con la llegada, en 1853, del Comodoro Perry, de los Estados Unidos, que conmina al Shogunato Tokugawa a la apertura comercial del Japón. Los Tokugawa, que gobernaban desde principios del siglo XVII, intentaron mantener los resortes del poder pero una rebelión de algunos clanes feudales (daimios), entre ellos Satsuma y Choshu, que apoyaron la restauración imperial, provocó la Guerra Boshin (1868-1869); ésta fue ganada por los partidarios imperiales. A partir de ese momento Japón, gobernado por un conjunto de oligarcas, comienza un imparable proceso de modernización.
El último shogun - Tokugawa Yoshinobu
Yamakawa Sutematsu, que perteneció a una familia partidaria de los Tokugawa, dentro del daimio de Aizu, luchó, a la edad de 8 años, en la defensa del castillo del clan, cubriendo con colchones los proyectiles que no habían estallado. Estos proyectiles habían sido lanzados por un batallón Satsuma dirigido por su futuro esposo Oyama Iwao; el cual terminó siendo uno de los oligarcas de la era Meiji.
Oyama Iwao - 6 de junio de 1904 -Col.privada
En Hotta, en su análisis de las causas que contribuyeron al ataque japonés a Pearl Harbor en 1941, indica que estas causas son múltiples, complejas y, algunas de ellas, lejanas en el tiempo. El mismo año (1882) en que se gradúa Yamakawa Sutematsu se promulga el Edicto Imperial a Soldados y Marineros, se trataba de un código de conducta militar que vinculaba al Ejército y la Marina directamente al Emperador, no al gobierno. La Constitución Meiji, promulgada en 1890, no aclaró nada al respecto; esto permitió que los militares se convirtieran en depositarios de las esencias del Japón, y evolucionaran hacia un nacionalismo radical.
Funeral Oyama Iwao - 1916 - Yamakawa Sutematsu con sus hijos - Library of Congress
Lawrence Freedman en Estrategia (2016) comenta, citando a Marx y a Tolstoi, que los acontecimientos históricos se producen como consecuencia de un conjunto de respuestas individuales de mucha gente a sus circunstancias, en un sentido que no puede predecirse ni manipularse. En el análisis histórico no podemos más que seguir elaborando incesantemente hipótesis que van cambiando con el descubrimiento de hechos nuevos o con la relectura de los que ya teníamos.