Ir al contenido principal

Sadi Carnot, la segunda ley

Nicolas Léonard Sadi Carnot (1796-1832), publicó en 1824 un estudio titulado “Reflexiones sobre la potencia motriz del calor y sobre las máquinas idóneas para desarrollar esta potencia“. Los estudios de Sadi Carnot se producen en un momento fascinante, entre la batalla de Waterloo (1815) y los procesos revolucionarios de 1830 y 1848. En esa época nace el mundo moderno, caracterizado por la experimentación y la generación de modelos descriptivos de la realidad. Los contemporáneos eran plenamente conscientes de ello. 
Nicolas Leonard Sadi Carnot en 1813 con el uniforme de estudiante de l'École Polytechnique.
Said Carnot, estudiando las máquinas de vapor, averiguó que, para obtener trabajo, hay que tener un ámbito (caldera) al que se incorpora energía para calentarlo y que transfiere calor a un fluido (agua) para que este fluido (en forma de vapor) realice un trabajo al enfriarse: la presión del vapor mueve bielas y se disipa el calor. Este proceso es irreversible a no ser que se incorpore energía externa. No es posible el movimiento perpetuo. El universo pierde orden a favor del desorden, aumenta la entropía. Este modelo impregna todo, con mayor o menor complejidad; por ejemplo, la electricidad se basa en electrones excitados (en movimiento) que van quedando inertes conforme van encontrando resistencia (generando trabajo y/o calor).
Máquina de vapor. Santa Fe Rail Road. Chicago (Illinois). Marzo 1943. Jack Delano (Biblioteca del Congreso).
William Thomson, Lord Kelvin (1824-1907), apuntó en 1851, basándose en el estudio de Sadi Carnot, la siguiente proposición de la Segunda Ley de la Termodinámica: “Es imposible construir un dispositivo que, utilizando un fluido inerte, pueda producir trabajo efectivo causado por el enfriamiento del cuerpo más frío de que se disponga". Es decir, el calor siempre fluye del cuerpo más caliente al más frío.
William Thomson, Lord Kelvin.
En la misma época que Sadi Carnot cambia el mundo, el pintor ingles Joseph Mallord William Turner (1775-1851) refleja en sus cuadros la transición entre el Antiguo Régimen y la modernidad. Su cuadro, pintado en 1838, “El Temerario remolcado a su último atraque para el desguace” relata esta transición de forma magistral, un barco participante en la batalla de Trafalgar es arrastrado por un remolcador de vapor. 
"El Temerario arrastrado a su último atraque para el desguace". Joseph Mallord William Turner. 1838. National Gallery, Londres.
Algunas teorías apuntan que las brumas y la difuminación características de los cuadros de Turner se deberían a los atardeceres con altos niveles de ceniza en la atmósfera de 1815 y 1816. La causa habría tenido su origen en la tremenda explosión del volcán Tambora en la isla de Sumbawa (Indonesia) en abril de 1815.
Ubicación volcán Tambora en Sumbawa (Indonesia)
Tal vez el ambiente tenebroso provocado por aquella especie de invierno nuclear impulsó a Mary Shelley a escribir, en junio de 1816 en Suiza, “Frankenstein, o el moderno Prometeo“. 
Mary Shelley. Retrato por Richard Rothwell. 1840.
El doctor Frankenstein logra, en una lúgubre noche de noviembre, insuflar vida a la materia inerte. Una visión demasiado romántica, aplicando la Segunda Ley el monstruo es imposible. Como logró probar Ludwig Boltzmann (1844-1906), la entropía es una medida del desorden molecular y es irreversible.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El galeón de Manila, los cacahuetes, la plata mexicana y la guerra del Opio

El 14 de septiembre de 1793, al atardecer, Lord Macartney se presentó, como embajador británico, ante el emperador de la China, el anciano y astuto emperador Quianlong (contaba 83 años y hacía 57 que reinaba en China). El embajador llevaba una capa de Caballero de la Orden del Baño sobre un traje de terciopelo morado moteado. Iba acompañado por Sir George Staunton, baronet, el cual lucía su manto escarlata de doctor de Derecho Civil por la Universidad de Oxford, su hijo de doce años y también llamado George formaba parte de la comitiva como paje.

Era un encuentro entre un imperio emergente y un imperio cesante. El emergente era el británico, dueño de la India y a punto de comenzar las guerras napoleónicas, de las que saldría prácticamente como potencia mundial única e indiscutida. El cesante el imperio chino que paradójicamente se encontraba en el cenit de su poderío.

China había tenido un crecimiento demográfico impresionante por una revolución agrícola que se produce en los siglos XVII…

La catedral de luz

El 25 de mayo de 1937 se abrió en París la Exposición Internacional. Se concedieron sendas medallas de oro a los pabellones de la Alemania nazi y de la Unión Soviética. El soviético había sido diseñado por Boris Iofan, que, derrotando al constructivista Melnikov, ganó el concurso de su país con un diseño academicista. Su oponente, en todos los sentidos, fue el pabellón alemán que, curiosamente, tenía una factura similar y fue diseñado por Albert Speer.

Albert Speer fue el arquitecto del nazismo. El niño mimado de Hitler, el cual, a su vez, se consideraba un artista frustrado. Speer ayudó decisivamente a construir el imaginario del imperio nazi. Lo hizo a través de sus diseños; sobre todo de los que realizó para los congresos anuales en Nuremberg. El arquitecto Luis Jesus Arizmendi. que elaboró un cuidadoso estudio sobre Speer (EUNSA, 1978), señaló que en dichos diseños aparece el rectángulo como receptáculo de masas.
En el  Congreso de 1935 Speer diseño una estructura luminiscente. En u…

Ortiz-Echagüe, Siroco en el Sahara

José Ortiz-Echagüe (1886-1980), fotógrafo, militar e ingeniero aeronáutico, hizo su primera foto a los 16 años, “Sermón en la aldea” (1903). El autor comentó que se trataba de una verdadera puesta en escena, todo estaba preparado; se realizó en la iglesia parroquial de Viguera, a 20 Km de Logroño, y exigió 10 minutos de exposición. Sin embargo esta preparación no resta un ápice a su potencia.
La técnica de positivado incluía el bicromato de potasa, asociado a goma arábiga y acuarela, para obtener una sustancia sensible a la luz que utilizaron profusamente los fotógrafos llamados pictorialistas (del inglés picture, imagen) a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Entre ellos Edward Steichen (1879-1973), que en la década de 1950 dirigió la sección de fotografía del MoMA de Nueva York.
Las fotografías obtenidas con la técnica descrita crean imágenes que, sin dejar de ser reales, tienen un indudable aire onírico, incluso irreal.
Hubo grandes discusiones sobre si el pictorialismo imp…

William Beckford - Fonthill Abbey

La relectura es un buen consejero. He releído un artículo de Manuel Ribas Piera que se publicó en la revista Arquitecturas Bis en noviembre de 1975 (número 10) y que realizaba un brillante análisis sobre los orígenes del neogótico y del romanticismo en el siglo XVIII.
El artículo nació de una visita de Ribas Piera a Strawberry Hill, la mansión creada por Horace Walpole, hijo del que fue el primer primer-ministro de Gran Bretaña, y que, además escribió un libro de terror "El castillo de Otranto" en 1764. Este libro contiene todos los detalles que caracterizarán a la novela gótica, castillo, cadenas ,mazmorras y criptas.
Luego el género evolucionará con M.G. Lewis (El Monje), alguna novela del Marqués de Sade y el Manuscrito encontrado en Zaragoza de Jan Potocki (ya de 1805). Este último recoge un conjunto, a veces deshilvanado, de aventuras en Sierra Morena de Alfonso van Worden, de las guardias valonas del Rey, que está repleto de intrigas, bellas moriscas, ahorcados, encierr…

René Magritte, El imperio de las luces

Durante muchos años conviví con “El imperio de las luces” de René Magritte (obviamente una reproducción). Me fascinaba no saber si representaba un amanecer o un atardecer; su calculada ambigüedad resultaba chocante. Cada elemento luminoso del cuadro, la farola, el cielo, las ventanas, el reflejo en el agua, tenía entidad propia, es decir, no estaba interferido por los demás elementos. Creo que es el cuadro menos metafísico de Magritte y sin embargo, como en todos los demás, te puedes extraviar en el proceso de analizarlo.  La tensión de la pintura occidental (siglos XV a XX) se constituye mediante dos principios. El primero afirma la separación entre representación plástica y referencia lingüística; las imágenes muestran la semejanza y los textos la diferencia. El segundo principio se refiere al aspecto representativo de la semejanza: “Lo que véis es aquello” (el lazo que une a la imagen con lo representado). Michel Foucault expone esta tesis en su ensayo sobre René Magritte, “Esto no …

El tiempo en que nos creíamos inmortales

"Siempre que encuentro alguien más o menos de mi edad, de gustos teóricos o éticos semejantes a los míos, alguien, en suma, que entiende la vida como yo (es decir, que no la entiende en absoluto), no tengo que bucear mucho tiempo en lo más íntimo y congenial de sus recuerdos para que aparezca, nimbado de gloria, Guillermo Brown." Así comenzaba Fernando Savater uno de los capítulos de su libro "La infancia recuperada",  publicado en 1975. El libro habla de los libros de su infancia, los libros de un niño en España en la década de 1950. Tengo muy presentes mis propias lecturas a fines de esa década. Tarzán fue una de ellas, en los libros que habían sido editados por Gustavo Gili a partir de 1927. No puedo olvidar a Emilio Salgari que fue publicado en España por la Editorial Calleja con unas portadas tan fascinantes como los títulos de las novelas, El capitán Tormenta, El León de Damasco, El Corsario Negro, Los cazadores de cabezas, El rey de la pradera, y tantos otros. …

Gordon Pachá

Lytton Strachey (1880-1932) en Victorianos eminentes (1918) dedica uno de los cuatro capítulos a Charles George Gordon (1833-1885). Gordon, ingeniero militar británico, era un extraño individuo, místico y religioso.  Gordon había participado en la guerra de Crimea y junto a otros occidentales fue contratado por el Imperio chino para combatir la Rebelión Taiping, que había comenzado en 1850 en el sur de China. Esta rebelión la dirigía Hong Xiuquan (1813-1864). un fracasado en los exámenes imperiales. Era un iluminado, las lecturas de panfletos de los misioneros protestantes en el Guandong determinaron su vocación de mesías. Fundó una Asociación de Adoradores de Dios (Baishangdihui) que pronto fueron conocidos por el nombre de Taiping (el imperio de la “gran paz”, T’ai-p’ing). Tal y como cuenta Jacques Gernet (El mundo chino, Crítica, 1999) el movimiento era igualitarista,  revolucionario, puritano y feminista. Mucho más tarde, el partido comunista chino reivindicó la rebelión Taiping co…

Rutherford, el cocodrilo y el kiwi

El 7 de marzo de 1911 Ernest Rutherford, que había sido Premio Nobel de Química en 1908, leyó en la Sociedad literaria y filosófica de Manchester una comunicación mediante la que presentó su modelo de la estructura atómica: un núcleo, pequeño, masivo y cargado positivamente, con electrones en órbita a su alrededor.
El modelo había sido diseñado partiendo de las reglas de la mecánica newtoniana clásica. Tal vez fue el último momento en que se pudo identificar la estructura subatómica sin recurrir a la complicada mecánica cuántica. Niels Bohr, en 1913, refinó el modelo aplicando ideas de cuantización (utilización de los mínimos valores de las magnitudes y sus variaciones).
Rutherford dirigió la cátedra Cavendish de física experimental en Cambridge desde 1919 hasta su muerte en 1937. Se le concedió un título de nobleza en 1930, Lord Rutherford of Nelson (había nacido en Nueva Zelanda); y escogió como leyenda de su blasón: “Primordia quaerere rerum“ (Buscar la naturaleza de las cosas). Su e…