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domingo, 28 de junio de 2020

100 octanos. Shangri-La

A principios de la década de 1930 la aviación se encontraba en una encrucijada. Para poder fabricar aviones más grandes y, por lo tanto, aumentar la capacidad de transporte era necesario poder construir motores más potentes. El hombre clave fue James H. Doolittle (1896-1993), piloto militar y doctor en Ingeniería Aeronáutica (el primero en 1925) por el Instituto de Tecnología de Massachusetts.
James H. Doolittle y algunos pilotos del raid sobre Tokio en 1942
Doolittle dejó el servicio militar activo en 1930. Fue contratado por la Shell Oil Co. como gerente de la división de Aviación. Logró que la Shell investigara y empezara a producir gasolina de 100 octanos (que permitiría una mayor potencia). En aquellos años Doolittle consiguió que esta gasolina de aviación estuviera disponible antes de que se fabricaran motores que pudieran usarla. En 1933 realizó un viaje por todo el mundo mediante el que conoció, de primera mano, los grandes avances en aviación (militar y civil) que se estaban consiguiendo en Alemania, Italia y Japón. Cuando volvió a USA cabildeó activamente en el Congreso, y en el ámbito militar, para impulsar la construcción de aviones más potentes y eficaces.
Operaria trabajando con un motor Wrigth R-2600 Cyclone en la fábrica de North American Aviation Inc. en Inglewood (California). Fotografía Alfred T. Palmer, junio 1942. Library of Congress.
Uno de los primeros motores capaces de utilizar la gasolina de 100 octanos fue el Wright R-2600 Cyclone (14 cilindros en doble estrella y 1.600 HP), llamado Twin Cyclone. Se comenzó a fabricar en 1935 por el conglomerado Curtiss-Wrigth. Se produjeron 50.000 unidades y fue utilizado en numerosos aviones de la época. Uno de ellos fue el Boeing 314 (Clipper); se trataba de un hidrocanoa (hidroavión con el fuselaje en forma de casco, no tiene flotadores) encargado por la Pan American Airways (Pan Am). Tenía cuatro motores Twin Cyclone y una capacidad máxima de 68 pasajeros. Su primer vuelo comercial se realizó el 23/02/1939 entre San Francisco y Hong-Kong.
Boeing 314 (Clipper). Fotógrafo Harris & Ewing, 1939. Library of Congress.
El aparato tuvo un éxito tremendo en un momento en el que escaseaban las buenas pistas de aterrizaje. Se establecieron rutas interoceánicas. La Guerra Mundial supuso la militarización de los aparatos en servicio. Churchill hizo su primer vuelo oceánico en ese avión el 14/01/1942, volviendo de Estados Unidos. 

Otro de los aviones en el que se incorporó el Twin Cyclone fue el bombardero B-25 Mitchell fabricado por la North American Aviation (a partir de 1940), montaba dos motores y tenía capacidad para 6 tripulantes; se llegaron a fabricar 10.000 unidades en diversas variantes.
Después del ataque japonés en diciembre de 1941 a Pearl Harbor el presidente Roosevelt instó a las autoridades militares a analizar la posibilidad de un ataque al territorio japones,  había que subir la moral del pueblo norteamericano. Inmediatamente se pensó en Doolitte, había vuelto al servicio activo en 1940 y, por su formación era la persona idónea para planificar un ataque a gran distancia. Doolittle eligió el B-25 ya que, por su potencia (a pesar de su tamaño), podía efectuar un despegue en la pista de un portaaviones.
Despegue de un B-25 desde el portaaviones Hornet. 18/04/1942.
El 2 de abril de 1942 el portaaviones USS Hornet, llevando a bordo 16 B-25 y sus tripulaciones,  zarpó de Alameda (California) y, junto al USS Enterprise, se dirigió hacía Japón. Los aviones despegaron, a 1.100 Km de su objetivo, el 18 de abril de 1942. En la cubierta se encontraba el director de cine John Ford, al que se le había encargado el rodaje del evento. La incursión Doolittle realizó un bombardeo (prácticamente simbólico) de Tokio y algunas otras ciudades; se causó un gran efecto sicológico en las autoridades japonesas. Más tarde, Roosevelt, preguntado en una rueda de prensa sobre el lugar del que habían partido los aviones, contestó que de Shangri-La. Se trataba del mítico paraíso  de la novela Horizontes perdidos (1933), escrita por James Hilton. Shangri-La fue también el primer nombre (1942) de la residencia presidencial de Camp David (Maryland).
Cartel Horizontes perdidos (Lost Horizon), Frank Capra, 1934. Se aprecia el avión Douglas DC-3.
Sobre la novela de Hilton, Frank Capra realizó en 1937 una película que tuvo una repercusión enorme. En el comienzo del film, con la huida en masa de Shanghái por un ataque de los japoneses, aparece un avión que claramente se puede identificar como el Douglas DC-3 (Dakota). Este aeroplano, competidor del B-25, fue todavía más famoso. Incorporaba dos motores Pratt & Whitney R-1830 Twin Wasp, con 14 cilindros en estrella y una potencia ligeramente menor que el Twin Cyclone. En una clara referencia a esta escena Spielberg, en su película Indiana jones y el Templo Maldito (1984),incorporó una huída, también de Shanghái, pero esta vez en un Ford Tri-Motor que montaba unos motores, de menor potencia, inicialmente de Wright y posteriormente de Pratt & Whitney.

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