Ir al contenido principal

100 octanos. Shangri-La

A principios de la década de 1930 la aviación se encontraba en una encrucijada. Para poder fabricar aviones más grandes y, por lo tanto, aumentar la capacidad de transporte era necesario poder construir motores más potentes. El hombre clave fue James H. Doolittle (1896-1993), piloto militar y doctor en Ingeniería Aeronáutica (el primero en 1925) por el Instituto de Tecnología de Massachusetts.
James H. Doolittle y algunos pilotos del raid sobre Tokio en 1942
Doolittle dejó el servicio militar activo en 1930. Fue contratado por la Shell Oil Co. como gerente de la división de Aviación. Logró que la Shell investigara y empezara a producir gasolina de 100 octanos (que permitiría una mayor potencia). En aquellos años Doolittle consiguió que esta gasolina de aviación estuviera disponible antes de que se fabricaran motores que pudieran usarla. En 1933 realizó un viaje por todo el mundo mediante el que conoció, de primera mano, los grandes avances en aviación (militar y civil) que se estaban consiguiendo en Alemania, Italia y Japón. Cuando volvió a USA cabildeó activamente en el Congreso, y en el ámbito militar, para impulsar la construcción de aviones más potentes y eficaces.
Operaria trabajando con un motor Wrigth R-2600 Cyclone en la fábrica de North American Aviation Inc. en Inglewood (California). Fotografía Alfred T. Palmer, junio 1942. Library of Congress.
Uno de los primeros motores capaces de utilizar la gasolina de 100 octanos fue el Wright R-2600 Cyclone (14 cilindros en doble estrella y 1.600 HP), llamado Twin Cyclone. Se comenzó a fabricar en 1935 por el conglomerado Curtiss-Wrigth. Se produjeron 50.000 unidades y fue utilizado en numerosos aviones de la época. Uno de ellos fue el Boeing 314 (Clipper); se trataba de un hidrocanoa (hidroavión con el fuselaje en forma de casco, no tiene flotadores) encargado por la Pan American Airways (Pan Am). Tenía cuatro motores Twin Cyclone y una capacidad máxima de 68 pasajeros. Su primer vuelo comercial se realizó el 23/02/1939 entre San Francisco y Hong-Kong.
Boeing 314 (Clipper). Fotógrafo Harris & Ewing, 1939. Library of Congress.
El aparato tuvo un éxito tremendo en un momento en el que escaseaban las buenas pistas de aterrizaje. Se establecieron rutas interoceánicas. La Guerra Mundial supuso la militarización de los aparatos en servicio. Churchill hizo su primer vuelo oceánico en ese avión el 14/01/1942, volviendo de Estados Unidos. 

Otro de los aviones en el que se incorporó el Twin Cyclone fue el bombardero B-25 Mitchell fabricado por la North American Aviation (a partir de 1940), montaba dos motores y tenía capacidad para 6 tripulantes; se llegaron a fabricar 10.000 unidades en diversas variantes.
Después del ataque japonés en diciembre de 1941 a Pearl Harbor el presidente Roosevelt instó a las autoridades militares a analizar la posibilidad de un ataque al territorio japones,  había que subir la moral del pueblo norteamericano. Inmediatamente se pensó en Doolitte, había vuelto al servicio activo en 1940 y, por su formación era la persona idónea para planificar un ataque a gran distancia. Doolittle eligió el B-25 ya que, por su potencia (a pesar de su tamaño), podía efectuar un despegue en la pista de un portaaviones.
Despegue de un B-25 desde el portaaviones Hornet. 18/04/1942.
El 2 de abril de 1942 el portaaviones USS Hornet, llevando a bordo 16 B-25 y sus tripulaciones,  zarpó de Alameda (California) y, junto al USS Enterprise, se dirigió hacía Japón. Los aviones despegaron, a 1.100 Km de su objetivo, el 18 de abril de 1942. En la cubierta se encontraba el director de cine John Ford, al que se le había encargado el rodaje del evento. La incursión Doolittle realizó un bombardeo (prácticamente simbólico) de Tokio y algunas otras ciudades; se causó un gran efecto sicológico en las autoridades japonesas. Más tarde, Roosevelt, preguntado en una rueda de prensa sobre el lugar del que habían partido los aviones, contestó que de Shangri-La. Se trataba del mítico paraíso  de la novela Horizontes perdidos (1933), escrita por James Hilton. Shangri-La fue también el primer nombre (1942) de la residencia presidencial de Camp David (Maryland).
Cartel Horizontes perdidos (Lost Horizon), Frank Capra, 1934. Se aprecia el avión Douglas DC-3.
Sobre la novela de Hilton, Frank Capra realizó en 1937 una película que tuvo una repercusión enorme. En el comienzo del film, con la huida en masa de Shanghái por un ataque de los japoneses, aparece un avión que claramente se puede identificar como el Douglas DC-3 (Dakota). Este aeroplano, competidor del B-25, fue todavía más famoso. Incorporaba dos motores Pratt & Whitney R-1830 Twin Wasp, con 14 cilindros en estrella y una potencia ligeramente menor que el Twin Cyclone. En una clara referencia a esta escena Spielberg, en su película Indiana jones y el Templo Maldito (1984),incorporó una huída, también de Shanghái, pero esta vez en un Ford Tri-Motor que montaba unos motores, de menor potencia, inicialmente de Wright y posteriormente de Pratt & Whitney.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El galeón de Manila, los cacahuetes, la plata mexicana y la guerra del Opio

El 14 de septiembre de 1793, al atardecer, Lord Macartney se presentó, como embajador británico, ante el emperador de la China, el anciano y astuto emperador Quianlong (contaba 83 años y hacía 57 que reinaba en China). El embajador llevaba una capa de Caballero de la Orden del Baño sobre un traje de terciopelo morado moteado. Iba acompañado por Sir George Staunton, baronet, el cual lucía su manto escarlata de doctor de Derecho Civil por la Universidad de Oxford, su hijo de doce años y también llamado George formaba parte de la comitiva como paje.

Era un encuentro entre un imperio emergente y un imperio cesante. El emergente era el británico, dueño de la India y a punto de comenzar las guerras napoleónicas, de las que saldría prácticamente como potencia mundial única e indiscutida. El cesante el imperio chino que paradójicamente se encontraba en el cenit de su poderío.

China había tenido un crecimiento demográfico impresionante por una revolución agrícola que se produce en los siglos XVII…

La catedral de luz

El 25 de mayo de 1937 se abrió en París la Exposición Internacional. Se concedieron sendas medallas de oro a los pabellones de la Alemania nazi y de la Unión Soviética. El soviético había sido diseñado por Boris Iofan, que, derrotando al constructivista Melnikov, ganó el concurso de su país con un diseño academicista. Su oponente, en todos los sentidos, fue el pabellón alemán que, curiosamente, tenía una factura similar y fue diseñado por Albert Speer.

Albert Speer fue el arquitecto del nazismo. El niño mimado de Hitler, el cual, a su vez, se consideraba un artista frustrado. Speer ayudó decisivamente a construir el imaginario del imperio nazi. Lo hizo a través de sus diseños; sobre todo de los que realizó para los congresos anuales en Nuremberg. El arquitecto Luis Jesus Arizmendi. que elaboró un cuidadoso estudio sobre Speer (EUNSA, 1978), señaló que en dichos diseños aparece el rectángulo como receptáculo de masas.
En el  Congreso de 1935 Speer diseño una estructura luminiscente. En u…

Ortiz-Echagüe, Siroco en el Sahara

José Ortiz-Echagüe (1886-1980), fotógrafo, militar e ingeniero aeronáutico, hizo su primera foto a los 16 años, “Sermón en la aldea” (1903). El autor comentó que se trataba de una verdadera puesta en escena, todo estaba preparado; se realizó en la iglesia parroquial de Viguera, a 20 Km de Logroño, y exigió 10 minutos de exposición. Sin embargo esta preparación no resta un ápice a su potencia.
La técnica de positivado incluía el bicromato de potasa, asociado a goma arábiga y acuarela, para obtener una sustancia sensible a la luz que utilizaron profusamente los fotógrafos llamados pictorialistas (del inglés picture, imagen) a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Entre ellos Edward Steichen (1879-1973), que en la década de 1950 dirigió la sección de fotografía del MoMA de Nueva York.
Las fotografías obtenidas con la técnica descrita crean imágenes que, sin dejar de ser reales, tienen un indudable aire onírico, incluso irreal.
Hubo grandes discusiones sobre si el pictorialismo imp…

William Beckford - Fonthill Abbey

La relectura es un buen consejero. He releído un artículo de Manuel Ribas Piera que se publicó en la revista Arquitecturas Bis en noviembre de 1975 (número 10) y que realizaba un brillante análisis sobre los orígenes del neogótico y del romanticismo en el siglo XVIII.
El artículo nació de una visita de Ribas Piera a Strawberry Hill, la mansión creada por Horace Walpole, hijo del que fue el primer primer-ministro de Gran Bretaña, y que, además escribió un libro de terror "El castillo de Otranto" en 1764. Este libro contiene todos los detalles que caracterizarán a la novela gótica, castillo, cadenas ,mazmorras y criptas.
Luego el género evolucionará con M.G. Lewis (El Monje), alguna novela del Marqués de Sade y el Manuscrito encontrado en Zaragoza de Jan Potocki (ya de 1805). Este último recoge un conjunto, a veces deshilvanado, de aventuras en Sierra Morena de Alfonso van Worden, de las guardias valonas del Rey, que está repleto de intrigas, bellas moriscas, ahorcados, encierr…

René Magritte, El imperio de las luces

Durante muchos años conviví con “El imperio de las luces” de René Magritte (obviamente una reproducción). Me fascinaba no saber si representaba un amanecer o un atardecer; su calculada ambigüedad resultaba chocante. Cada elemento luminoso del cuadro, la farola, el cielo, las ventanas, el reflejo en el agua, tenía entidad propia, es decir, no estaba interferido por los demás elementos. Creo que es el cuadro menos metafísico de Magritte y sin embargo, como en todos los demás, te puedes extraviar en el proceso de analizarlo.  La tensión de la pintura occidental (siglos XV a XX) se constituye mediante dos principios. El primero afirma la separación entre representación plástica y referencia lingüística; las imágenes muestran la semejanza y los textos la diferencia. El segundo principio se refiere al aspecto representativo de la semejanza: “Lo que véis es aquello” (el lazo que une a la imagen con lo representado). Michel Foucault expone esta tesis en su ensayo sobre René Magritte, “Esto no …

Gordon Pachá

Lytton Strachey (1880-1932) en Victorianos eminentes (1918) dedica uno de los cuatro capítulos a Charles George Gordon (1833-1885). Gordon, ingeniero militar británico, era un extraño individuo, místico y religioso.  Gordon había participado en la guerra de Crimea y junto a otros occidentales fue contratado por el Imperio chino para combatir la Rebelión Taiping, que había comenzado en 1850 en el sur de China. Esta rebelión la dirigía Hong Xiuquan (1813-1864). un fracasado en los exámenes imperiales. Era un iluminado, las lecturas de panfletos de los misioneros protestantes en el Guandong determinaron su vocación de mesías. Fundó una Asociación de Adoradores de Dios (Baishangdihui) que pronto fueron conocidos por el nombre de Taiping (el imperio de la “gran paz”, T’ai-p’ing). Tal y como cuenta Jacques Gernet (El mundo chino, Crítica, 1999) el movimiento era igualitarista,  revolucionario, puritano y feminista. Mucho más tarde, el partido comunista chino reivindicó la rebelión Taiping co…

El tiempo en que nos creíamos inmortales

"Siempre que encuentro alguien más o menos de mi edad, de gustos teóricos o éticos semejantes a los míos, alguien, en suma, que entiende la vida como yo (es decir, que no la entiende en absoluto), no tengo que bucear mucho tiempo en lo más íntimo y congenial de sus recuerdos para que aparezca, nimbado de gloria, Guillermo Brown." Así comenzaba Fernando Savater uno de los capítulos de su libro "La infancia recuperada",  publicado en 1975. El libro habla de los libros de su infancia, los libros de un niño en España en la década de 1950. Tengo muy presentes mis propias lecturas a fines de esa década. Tarzán fue una de ellas, en los libros que habían sido editados por Gustavo Gili a partir de 1927. No puedo olvidar a Emilio Salgari que fue publicado en España por la Editorial Calleja con unas portadas tan fascinantes como los títulos de las novelas, El capitán Tormenta, El León de Damasco, El Corsario Negro, Los cazadores de cabezas, El rey de la pradera, y tantos otros. …

Rutherford, el cocodrilo y el kiwi

El 7 de marzo de 1911 Ernest Rutherford, que había sido Premio Nobel de Química en 1908, leyó en la Sociedad literaria y filosófica de Manchester una comunicación mediante la que presentó su modelo de la estructura atómica: un núcleo, pequeño, masivo y cargado positivamente, con electrones en órbita a su alrededor.
El modelo había sido diseñado partiendo de las reglas de la mecánica newtoniana clásica. Tal vez fue el último momento en que se pudo identificar la estructura subatómica sin recurrir a la complicada mecánica cuántica. Niels Bohr, en 1913, refinó el modelo aplicando ideas de cuantización (utilización de los mínimos valores de las magnitudes y sus variaciones).
Rutherford dirigió la cátedra Cavendish de física experimental en Cambridge desde 1919 hasta su muerte en 1937. Se le concedió un título de nobleza en 1930, Lord Rutherford of Nelson (había nacido en Nueva Zelanda); y escogió como leyenda de su blasón: “Primordia quaerere rerum“ (Buscar la naturaleza de las cosas). Su e…