viernes, 27 de abril de 2018

8 de Ventoso

He leído el libro que en 2013 publicó la Editorial Crítica del historiador Jean-Clément Martin, La revolución francesa. Me ha asomado a la tesis de que lo que ocurrió en la Revolución francesa consistió en una serie de acontecimientos entrecruzados que influían entre sí de una forma no determinista, sino un tanto caótica. Es decir, que lo que iba ocurriendo no podía ser previsto ni por los analistas más avezados de su tiempo; incluso ahora es difícil seguir la secuencia.
Maximilien François Marie Isidore de Robespierre - asciende al poder el 9 de Termidor del año I (27/07/1793)
De hecho, por ejemplo, el ascenso de Robespierre que parece inevitable, casi inexorable, es explicado por la conjunción de una serie de acontecimientos tan aleatorios que causa sorpresa en el lector. Y, además, dura menos de lo que yo recordaba. La historia de la Revolución francesa se desarrolla a lo largo de diez años con una velocidad de vértigo y una densidad factual notable.
Ejecución de Robespierre (en el carro con un pañuelo en la boca) - Wikipedia
Tendemos a pensar que las decisiones humanas y los acontecimientos naturales tienen un sesgo de vector direccional, los concebimos como si fueran flechas espacio-temporales. Se me ha ocurrido la idea, no es original, de que en realidad sean impactos que generan ondas (como piedras que caen al agua) y que esas ondas, con una frecuencia, amplitud y profundidad determinadas, chocan con otras y generan turbulencias. Esas turbulencias son los efectos de los acontecimientos ocurridos y por su naturaleza caótica nos resulta extremadamente difícil discernir una relación causal.
Diagrama Atractor de Lorenz- Edward Lorenz 1963
El caos se convertiría de esta manera en una especie de armonía de carácter superior, con unas reglas tan complejas como las que hay en la dinámica de fluidos. Siempre me ha llamado la atención que la dinámica de fluidos no permite la confección de modelos matemáticos manejables, la cantidad de datos excede la capacidad de computación actual. Por ejemplo, muchos de los análisis de aerodinámica se hacen todavía en túneles de viento y no mediante simulaciones de ordenador.
Túnel de viento (1941)- Glenn Space Center Nasa - Cleveland, Ohio
Entre las citas que encabezan el libro hay una de Saint Just, del 8 de ventoso del año II (26/02/1794): “En efecto, la fuerza de las cosas nos conduce tal vez a resultados en los que no habíamos pensado”. 

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